Claves para el mantenimiento de tu coche

Tu coche debe estar en perfecto estado para que pueda circular por las vías de forma segura y que así no tengas accidentes. Si estás buscando motores m50b25 de segunda mano, las mejores opciones las podrás encontrar en Motores DYG, con los precios más bajos del mercado.

Pero, es muy importante tener en cuenta los mantenimientos periódicos que debes hacer a tu vehículo para mantenerlo a punto. Es por este motivo que hoy te he preparado este post, con la finalidad de que cuides mejor tu coche.

Mantenimientos que no debes dejar pasar en tu coche

Existen varios mantenimientos que serán fundamentales para que los elementos de tu coche se mantengan en óptimas condiciones. Dentro de ellos están:

Frenos

Conducir con unos frenos en mal estado implicará que necesitarás más metros para que puedas frenar. En todo caso, lo mejor es estar revisando los frenos periódicamente para que la goma no esté demasiado desgastada. Por este motivo, se aconseja llevar el coche al taller mecánico para una revisión por lo menos una vez al año.

Lubricantes

Es muy importante que el motor se encuentre bien lubricado, en especial porque así se evitarán rozamientos entre las piezas de metal que pueden generar desgaste. Asegúrate de estar midiendo el nivel de aceite periódicamente y realizar los cambios de aceite según las indicaciones del fabricante.

Iluminación

Es vital que el sistema de iluminación del coche se mantenga en unas condiciones óptimas, en especial porque si no es así podrías tener accidentes cuando conduces de noche. Verifica que todas las luces estén en buen estado, y que sus superficies exteriores se encuentren totalmente libres de suciedad. En caso de que las luces no funcionen correctamente lo mejor es llevar el coche a un mecánico experto.

Sistema de escape

El sistema de escape tiene una doble misión, puesto que deben reducir las emisiones contaminantes al mismo tiempo que el ruido de los gases al Sali del motor. Debes tener en cuenta que estos pueden llegar a presentar fugas o corrosiones por una falta de potencia del motor por el aumento en el consumo de lubricante.

Los tubos de escape defectuosos incrementarán el riesgo de incendios del vehículo, e incluso de intoxicaciones cuando estás en lugares cerrados. Lo mejor es hacer una revisión por lo menos una vez cada 60.000 kilómetros para mantenerlos en perfecto estado. También evita subirse a los bordillos, y calentar el vehículo antes de iniciar la marcha.